Gobernadores del PRI rechazaron que con la victoria obtenida el 1 de julio,
los mandatarios locales priístas puedan convertirse en subordinados del próximo
presidente.
El hidalguense Francisco Olvera y el duranguense Jorge Herrera Caldera
enfatizaron que Enrique Peña Nieto será su líder político, pero el país ha cambiado
y hoy debe haber coordinación y no subordinación.
Olvera explicó en entrevista que en la cultura priísta quien asume una
presidencia municipal, una gubernatura o en este caso la Presidencia de la
República también adquiere el liderazgo moral del PRI.
“Desde que se instaló como candidato, Enrique Peña ha adquirido esa calidad
de líder moral del partido y ahora que es ganador habrá de tomar totalmente esa
jefatura”, detalló Francisco Olvera.
Dijo que tras 12 años la dinámica ha cambiado en el país, que se aprendió a
fortalecer el principio de federalismo, “a que somos instancias de coordinación
y no de subordinación, y eso se refleja en el papel de los gobernadores, de los
Congresos locales, de los diputados federales y senadores, esto que hemos adquirido
en el país es un principio que se deberá fortalecer”.
Afirmó que se ha acabado la práctica del dedazo, las “designaciones” desde
la Presidencia: “Fue una práctica que durante muchos años hizo daño al partido
y el PRI ha demostrado que ha podido sobrevivir y sobreponerse a esos
escenarios. Cuando decían que nos habíamos quedado huérfanos, el PRI supo
reaccionar con acciones desde abajo”.
Rechazó que el presidente de la República vaya a ser el “jefe” de los
gobernadores del PRI: “El jefe de los gobernadores es el pueblo que nos eligió,
es un principio constitucional, lo que sí habrá es una absoluta coordinación”.
Herrera Caldera destacó a su vez que en su experiencia como gobernador, Peña
Nieto “tiene todo el conocimiento del rol que jugamos los gobernadores en esta
nueva etapa de México; fortaleciendo siempre el federalismo.
“Creo que por ese espíritu federalista de Enrique Peña Nieto será un
presidente fuerte, con el respaldo de todos los gobernadores, pero siempre
fortaleciendo ese federalismo que hace a México cada día más viable”,
puntualizó.
Al preguntarle si debe haber subordinación ante el próximo Ejecutivo
federal, dijo que la relación debe ser de coordinación efectiva, de mucha
productividad pues la gente quiere gobiernos de resultados.
“Debemos de potenciar el uso de recursos, en este caso, para infraestructura
para que realmente se pueda ver un cambio en el desarrollo económico que genere
empleos”.
—¿El próximo presidente será líder político o líder moral para el PRI?
—Creo que para los priístas será nuestro líder político y debemos trabajar
bien coordinados para poder lograr los objetivos que nos están pidiendo los
mexicanos, para que con toda esta obra e inversión combatamos la pobreza.
El pasado 19 de julio, Peña sostuvo que su relación con los gobernadores
será de trabajo y colaboración: “Definición de objetivos y de proyectos
conjuntos y compartidos, para realmente asegurarnos de que la gestión de
gobierno se traduzca en mayor eficacia”.
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