Recibimiento candente
La iniciativa de reforma energética del Frente Amplio Progresista insufló ayer aire candente sobre los peones del Ejecutivo Federal, así como suele insuflar un fuelle a la hulla ardiente. “La lei”, respondió el levantisco Juan José Rodríguez Prats. “Aquí la traigo, (y) me parece un verdadero adefesio jurídico”. Este hombre de lengua siempre tan liviana que ahora cobra como diputado federal del PAN, entonces embistió así: “Yo esto lo califico como (producto) del derecho masturbatorio. O sea, no resuelve nada”.
Y, sin pausa, lanzó las puntas previamente untadas con veneno puro: “Nos da la impresión de que resuelve todo, está cargado de ideología, no distingue lo que son principios, normas jurídicas, políticas públicas, reglas, desafortunadamente se ve que está hecha por intelectuales, y (a) los intelectuales alguien los definía como los que ‘tienen bellas ideas pero ignoran la realidad”… Se había aparecido súbitamente en un acto de San Lázaro. Minutos después, Rodríguez Prats –el mismo que en un día de la LVII Legislatura el entonces diputado priísta Rafael Oceguera Ramos describió como el “saltimbanqui de la política”- iba a recibir la contestación en voz de Juan Nicasio Guerra, diputado perredista. “Estoy leyendo lo que declaró Rodríguez Prats”, decía el sinaloense, “y francamente lo único que se manifiesta es que le da mucho coraje y le molesta que el FAP y un conjunto de intelectuales hayamos presentado una iniciativa”.
Entonces el apostille: “No se atreve (Rodríguez Prats) a hacer ningún señalamiento porque no tiene nada para sustentar sus opiniones. Lamento que el ejercicio masturbatorio sea muy recurrente en él, pero realmente no hay contundencia en nada”.
La propuesta de reforma energética que, en la víspera, había presentado el FAP, estaba recibiendo el acuse de recibo del sector más recalcitrante del partido en el gobierno. Un acuse de recibo sellado por la descalificación, la burla y la comparación sumergida en la mala leche. Rodríguez Prats –el que también ha sido una suerte de escudero de Felipe Calderón desde que éste fungió como secretario de Energía al tiempo que aquél fue presidente de la Comisión de Energía del Senado, en la LIX Legislatura- reiteró: “Son sugerencias epidérmicas, es derecho masturbatorio, es ideología, son buenas intenciones, pero no le concede a PEMEX verdaderos instrumentos para enfrentar los enormes retos que tiene enfrente; o sea, desafortunadamente, yo diría que es una propuesta de derecha, (porque) en materia de refinación insisten que refinación es negocio, y por eso lo debe de hacer el Estado”. Juan Nicasio Guerra, una hora después, seguía en su contestación: “Nosotros estamos proponiendo bajar el derecho ordinario, que es el que paga PEMEX al fisco, y obviamente al bajarlo le estamos dando más recursos a PEMEX para que haga frente a sus inversiones. De manera que no hay sustento en decir que no estamos fortaleciendo la paraestatal”. Hasta parecía que se estuvieran hablando. El tabasqueño Rodríguez Prats había dicho también: “Yo quisiera que en esto fueran congruentes porque cuando discutamos el presupuesto en septiembre, van a querer más inversión en educación, en gasto social, en el campo, y resulta que están pidiendo que se invierta en refinación”. El perredista Nicasio Guerra respondió: “Nosotros planteamos que los excedentes en la Ley de Presupuesto sí quede una parte a estados y municipios, pero en otros fondos estamos planteando que se priorice la reinversión en PEMEX y no se esté guardando dinero solamente por guardar. Eso es lo que contiene nuestra iniciativa”. Guerra se refería a lo siguiente: “PEMEX tiene un superávit primario, que no tocamos, de 457 mil millones de pesos; el Banco de México tiene reservas por 80 mil millones de dólares; el Fondo de Estabilidad Petrolera tiene más de 50 y tantos (57) mil millones de pesos. No tenemos que quitarle a nadie para darle a PEMEX. Lo que tenemos que hacer es que realmente se invierta para que crezca la economía. Pero no deja de ser contradictorio que diga (Rodríguez Prats) que no le damos recursos a Desarrollo Social. Dice disparates”. El diputado panista que ha liderado, por su partido y por la causa del gobierno, el debate energético de los últimos meses, Rodríguez Prats, había dicho hacía una hora: “Proponen y llegan a decir que no se den recursos a estados y municipios. Espero que sean congruentes, porque lo llegan a decir y que se disminuya el subsidio a la gasolina. Veo una contradicción enorme, cuando ellos hace unos meses se opusieron a lo que denominaron con extremada exageración como el gasolinazo”. Voces del Ejecutivo Federal (Agustín Carsten y Jesús Reyes Heroles) se habían subido al mismo carro de las argumentaciones de Rodríguez Prats: se buscarán coincidencias entre las tres iniciativas (la de Felipe Calderón, PRI y FAP). Y he allí la bronca, porque mientras el PAN y el PRI buscarán darle la vuelta al FAP, a través de la “búsqueda de las coincidencias”, éste ayer ha vuelto a advertir que no permitirán, incluso con movilizaciones si es necesario, que privaticen aquellos PEMEX mediante el mayoriteo
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